miércoles, 25 de septiembre de 2013

El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante


A veces uno se topa casualmente con películas cuya existencia desconocía por completo, y este es uno de esos casos. La cuestión es que leí en una revista un breve comentario sobre la secuencia final de esta película, y pensé que si terminaba de esa forma no podía ser mala, o como mínimo no me dejaría indiferente, algo que ya es una razón de sobra para verla. Y estaba en lo cierto. 

¿De qué va esta película con nombre de film cómico/erótico europeo? Es extraña, tanto como el cine de Luis Buñuel (incluso como el de Alejandro Jodorowsky), del que estoy seguro que su director, Peter Greenaway, bebió muchísimo, especialmente de El discreto encanto de la burguesía (si no la habéis visto, dejad de leer estas chorradas que escribo y poneos a ello), pues tiene algunos puntos en común bastante obvios. 
El argumento, (cuyos protagonistas son esos a los que el título hace alusión, ni más ni menos), gira en torno a un mafioso dueño de un restaurante de lujo en el come a diario. Dicho mafioso (interpretado por Michael Gambon) es un tipo grosero, cruel, violento, psicótico y déspota, que disfruta de la comida tanto como de la humillación y el maltrato de todos aquellos que le rodean. 
Unos rótulos nos indican el día de la semana en la que nos encontramos, y acto seguido presenciamos la cena del mafioso, acompañado por sus compinches (entre ellos un joven y primerizo Tim Roth) y su esposa (Helen Mirren), quien le echa el ojo a un solitario cliente que resulta ser todo lo que no es su marido, es decir, buena persona. 

Podría tratarse de una especie de aburrida novelita rosa, pero la forma en que la película está rodada y los toques surrealistas puramente Buñuelescos hacen que las dos horas de metraje se conviertan en una
experiencia muy curiosa y especial que, guste o no la película, difícilmente dejará indiferente a algún espectador. 

Ya de por sí resulta abstracta la forma, exageradamente tiránica y cruel, en la que el mafioso trata a su esposa, amigos e incluso clientes, pero a esto hay que sumarle detalles que evocan lo onírico y surreal, como esos perros que siempre están rondando la puerta del restaurante, ese niño angelical que no para de cantar, el inmenso tamaño de la cocina del restaurante o los constantes cambios en el color de la ropa de los personajes, a juego con la habitación en la que estén en ese momento. 

También hay momentos escatológicos, grotescos y violentos, además de un final que es para que se te caigan los huevos al suelo y aplaudas. 

En el apartado técnico destaca prácticamente todo; la pegadiza, sugerente e hipnótica banda sonora de Michael Nyman (que a veces recuerda a Morricone) y el milimétrico y calculado trabajo de cámara, lleno de movimientos mecánicos y suaves. Y por supuesto hay que mencionar la maravillosa escenografía, cuidada al máximo, así como el peculiar vestuario de los personajes, que en ocasiones hace que nos parezca que estamos viendo uno de esos desfiles de moda en los que los modelos llevan ropa que luego no usa nadie. 

En definitiva, El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante es una película no apta para todos los públicos ni todos los estómagos, pero desde luego es perfecta para cualquiera que esté interesado en ver cine alejado de los convencionalismos, y además de calidad.

14 comentarios:

  1. Que tal Dr. Gonzo!
    La vi hace muchisimo tiempo y me dejo descolocado. Tendre que volver a darle un vistazo.
    Saludos!

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    1. A mí, como humano que soy, también me dejó descolado, pero en el buen sentido.
      Un saludo!

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  2. Pues te digo una cosa, es uno de esos casos en los que el título no invita lo más mínimo a verla y, sin embargo, por lo que cuentas de ella parece genial, así que la buscaré.

    Y como al final no se me caigan los huevos al suelo y aplauda, iré a buscarte, que lo sepas.

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    1. jajaja bueno, tienes razón en que el título es una puta mierda como un castillo, pero la película me ha parecido cojonuda, y no sé si al final se te caerán los huevos o no, pero dudo mucho que te quedes indiferente. En cualquier caso espero que me informes!

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  3. Mr. Dr. Gonzo , he estado viendo su blog y el mismo me ha parecido muy bueno, ya he puesto su link y le invito a pasarse por mi humilde establecimiento cuando guste, aqui le paso mi direccion: tindalos7.blogspot.com.
    Con respecto a este este film del que usted escribe, lo vi hace ya una punta de años y coincido en que no es para todos los publicos, pero una cosa es seguro es un film distinto y para nada aburrido.
    Saludos y nos estamos leyendo.

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    1. Hola Belknap. Tutéame hombre! jeje Pues ahora mismo me paso por tu blog, claro que sí.
      Y efectivamente, es una película distinta, entretenida y lo más importante: no deja indiferente.
      Un saludo!

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  4. Un desastre este comentario absolutamente superficial. La película tiene un montón de referencias a la cultura británica y a la sociedad de la época que el reseñador ignora. Me quiero matar. Qué mundo de mierda. Cualquiera habla de cine.

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    1. Siempre te quedará la opción del suicidio...

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  5. Sí que es verdad que la crítica podría haber profundizado más en las numerosas referencias (a la sociedad británica, sí, ¿pero y a la literatura qué? El cocinero... es una genialidad absoluta en ese sentido), pero es una opinión personal la que has vertido aquí, así que tampoco hace falta que se te lapide.

    Estoy de acuerdo en muchos de los detalles que mencionas. Visualmente es una pasada. A Peter Greenaway se le va la cabeza muchísimo en algunas escenas que, como tú dices, pueden pecar de surrealistas, pero el resultado es pictórico más que cinematográfico, y desde luego no deja indiferente.

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    1. Confieso que tengo el defecto (o la virtud, según se mire) de no sobreanalizar las cosas. No soy crítico de cine, simplemente hablo de lo que veo, y sí, a veces hay cosas más "profundas" que paso por alto. También es cierto que en ocasiones, para sacarle el jugo a una película hay que verla varias veces, y en este caso concreto sólo la he visto una vez: el día antes de escribir la reseña.

      Por cierto, has dado en el clavo: el adjetivo perfecto para esta película es pictórica.

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  6. la vi hace años atrás y es para estómagos, firmes muy buena

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    1. Sí, es una película para la que hay que estar preparado.

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  7. Luego de muchos años, hoy he vuelto a ver la película. Me volvió a gustar mucho. Habla de la sociedad británica, sin dudas, pero con el correr de los años, habla también de algo que hoy se tiene más conciencia y se censura: la violencia de género, el abuso de poder. Muy buena cámara, actuaciones, timming, ropa de Jean Paul Gautier; estética barroca muy cuidada.

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    1. Efectivamente, no sé por qué la mayor parte de la gente se empeña en mencionar referencias rebuscadas y casi invisibles, cuando lo más obvio es que la película trata sobre el maltrato de género.

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