Hacía tiempo que no escribía una entrada de opinión
destroyer sin piedad, así que igual es hora de recuperar las viejas costumbres.
Según como funcione (según el número de comentarios, dicho de otra forma)
seguiré en esta línea o continuaré hablando de películas en artículos reciclados
que escribo para otra web. El blog está muy muerto y no me motiva lo suficiente
como para currarme textos exclusivos para este sitio.
En fin, veremos.
¿Por qué he elegido este tema? Porque la degradación de la
música actual ha llegado a un punto preocupante y sin retorno. Todos sabemos
que la cosa está mal... e irá a peor porque la nuevas generaciones cada vez
tienen gustos más raros y penosos. Además este tema nunca lo he tocado en el
blog, y eso que años atrás solía lanzar mierda semanalmente contra asuntos que
me tocaban las narices de una forma u otra.
El 99,9% de lo que se hace ahora, dentro de los únicos dos o
tres estilos que triunfan, suena igual y mal. Electro latino (reggeaton y similares), Enrique Iglesias
(que alguien le prenda fuego YA), pop sin personalidad salido de una cadena de
montaje y toneladas de autotune para disimular el cero talento de los cantantes
(porque para otra cosa no sirve). Ahí acaba el "arte musical" que nos toca sufrir en
la actualidad. Y digo sufrir porque, aunque no quieras,
terminas hartándote de escuchar el último mierdi-hit del momento. Es un
bombardeo constante del que no se puede huir (yo lo sufro cada día en el
trabajo... Por eso tengo tanto rencor dentro). Cuando alguien me dice "si
no te gusta esa música no la escuches" me dan ganas de lanzarme a su
cuello y mordérselo hasta sacarle la tráquea. ¿Que no la escuche? ¿Pero tú
crees, maldito endogámico hijo de Satán fruto de un condón roto, que si pudiera
evitarlo escucharía semejante SIDA auditivo? Escucho esa mierda porque me la metéis
día tras día quiera o no; en el supermercado, en un bar, en el bus o mientras
me estoy zumbando a vuestra puta madre, así que no me vengáis con esas.
La música de ahora no se hace para los verdaderos amantes de
la música. La música actual está pensada para esos muertos en vida a los que NO
LES GUSTA LA MÚSICA ;
para aquellos a los que sólo les interesa estar a la moda (y eso supone
escuchar el suave, suavecito de los cojones, la bicicleta y el último atentado
musical de Enrique Iglesias hasta que se pasa de moda porque han sacado otra
canción peor que toca hartarse de escuchar para ser mega guay y modeNNo).
Toda esta música para muertos en vida desaparecerá dentro de
unos meses, en cuanto se pase la moda. Morirá y nadie más sabrá de ella... En
cambio, ahí tienes a los Rolling Stones, a Roy Orbison, a Johnny Cash, a Elvis,
a los Led Zeppelin, a los Creedence Clearwater y a tantos otros que, después de
décadas, aún conservan una perfecta erección envidiable con la que follarse a
cualquier cantante guaperas chulo-playa o zorrona en bragas de ahora.
Pero la culpa no es sólo de la música, qué va. A fin de
cuentas la industria sólo da lo que el público pide... y el público pide
basura. Ahí radica la decadencia, en el mal gusto generalizado y la falta de
cultura musical. Ahora, cuando un chaval o no tan chaval te dice que
"escucha un poco de todo" (la gran mentira del siglo), en realidad
quiere decir "no escucho nada que no esté en las listas de éxitos y tenga
más de seis años". Esta gente triste y gris tiene el listón tan bajo y el
criterio tan podrido, que llama música a cualquier cosa con ritmo... Y por eso
merecen que les quemen los tímpanos con el ácido más corrosivo del mercado.
Cuanto más mediocre y patética es la canción, más triunfa.
Es un hecho, de lo contrario esa puta mierda de Shaky Shaky a la que algunos
llaman "canción" no tendría en estos momentos (he tenido que buscarla
en youtube y sospecho que me ha contagiado algo chungo) más de 900 millones de
visitas y cerca de tres millones de likes.
En un universo alternativo donde todo es justo, funciona
bien y el Superman de Nicolas Cage salió adelante, Daddy Yankee (y Kiko Rivera
y todos esos basurillas) se gana la vida pidiendo en la puerta del Mercadona o
dejándose los cuernos en la construcción porque, como todo es justo y funciona
bien, ha fracasado con la música.
Es así de jodido. Quitando algunos grupillos comerciales
decentes como La oreja de Van Gogh, Elle King, Amy McDonald o Amaral, que al
menos tienen un sonido auténtico y reconocible, desde hace unos 15 años hay que
tirar de artistas independientes (Joe Crepúsculo, La Femme , El columpio asesino o
el dios Silverio) para escuchar algo que no dé asco.
Sea como sea, donde estén los 60, 70, 80 y 90, que se quite
absolutamente todo. Tres minutos musicales de cualquiera de esas décadas valen mas que todas las listas de éxitos de ahora.


