Tarde o temprano tenía que pasar, y ya con la estupenda Arrástrame al Infierno Sam Raimi parecía querer decirnos eh, chavales, el remake de Evil Dead no tardará, y efectivamente ya tenemos con nosotros la nueva versión de aquel histriónico clásico semi amateur del terror ochentero, aunque Raimi no haya sido finalmente el director, sino el debutante (y parece que competente) Fede Álvarez.
Para empezar, el remake es de esos que me gustan a mí, de los que no se limitan a copiar plano a plano el film original (algo que por suerte no es muy habitual en el mundo de los remakes), sino que complementa a la película del 81, añadiendo matices a la trama y cambiado ciertos elementos por otros, aunque el conjunto es básicamente lo mismo, es decir, un grupo de chavales aislados en una cabaña en el bosque leen un libro extraño y con mala pinta y se forma la de Dios bendito. Así que sí, en general es la misma trama que tenía la película de Raimi.

¿Dónde reside la calidad de la que se ha estado hablando en diversas web, qué elevaban éste remake a la altura de film de culto? Muy fácil. Hay ciertos elementos que colocan a ésta película en la afortunada lista de remakes que, sin superan a sus originales (ni pretenderlo), pasan muy, muy cerca de igualarlos en calidad.
En el caso de Evil Dead 2013, los elementos que hacen de éste un remake digno de ser recordado serían los siguientes:
Efectos Especiales: Fede Álvarez nos tomó un poco el pelo cuando dijo que todos, absolutamente todos los efectos especiales de la película eran a base de látex, prótesis y demás técnicas de la vieja escuela, pero no es así. Decía la verdad el 95%, pero hay ciertos momentos en los que se nota a la legua que se han usado efectos digitales. Ojo, no digo que esto sea un problema, ya que el CGI no da el cante y además se usa con muchísima moderación (y tampoco soy de esos nostálgicos talibanes que les tienen echada la cruz al CGI), pero hay que decir las cosas como son y ser sinceros, y lo cierto es que no todo es látex.
Aún así, teniendo en cuenta que estamos hablando de una película del 2013, es tremendamente artesanal, ya que de haber estado en manos de otro director todos y cada uno de los momentos gore se habrían solventado con un par de kilos de CGI y adiós muy buenas. De modo que, aunque como he dicho antes no todo sea látex, la película sigue siendo mucho más artesanal de lo que nos tienen acostumbrados desde hace un buen puñado de años.
Carnaza: La película no se anda por las ramas ni se corta un pelo a la hora de mostrar violencia explícita, heridas, mutilaciones, desmembramientos... vamos, todo lo que significa la saga Evil Dead.
Y bajo mi punto de vista, éste es uno de los puntos fuertes que ha hecho que el remake haya sido tan bien recibido, porque viendo el mojigato y edulcorado panorama actual del cine de terror comercial (repito, comercial), es de agradecer un título tan cafre y salvaje, y de hecho me sorprende que se haya estrenado sin problemas.

Eso sí, se nota que han recortado bastantes cosas, por lo que imagino (y deseo) que habrá versión extendida en dvd y bluray. Sólo en el trailer y en alguna foto que he visto por internet he identificado cuatro momentos que no aparecen en la película.
El director: Ya no es sólo que salte a la vista que Fede Álvarez, como director, sea algo más que un simple, soso y mediocre asalariado como John Moore y tantos otros, sino que tiene talento y pulso de hierro (que en el futuro sepa elegir buenos proyectos y explotar su talento ya es otro tema, pero de momento va muy bien), y lo más importante de todo: le gusta el cine y el material original que ha remakeado.
No me cabe duda de que para ser buen director de cine te debe gustar el cine y ser algo más que un autómata sin personalidad que trabaja con el piloto automático, y que para hacer un buen remake es fundamental ser fan de la película original y del género, porque ese cariño, esas ganas y ese respeto se notan en el resultado final.
Obviamente y como no podía ser de otra manera, muchos fanboys ya se han pronunciado en contra de éste remake con sus típicos argumentos rancios y absurdos, como por ejemplo destroza la película original, no se parece a la original, es una blasfemia, me niego a verla, hay CGI, no sale Bruce Campbell, bla, bla, bla, bla. Vamos, lo típico de gente con serias limitaciones mentales.
La han criticado incluso por carecer de humor, ¡ni que en la original lo hubiese! Una cosa es que te rías con esos maquillajes hechos a base de plastilina, y otra muy distinta es que la película pretendiese ser graciosa.
Y bueno, he leído bastantes chorradas más que ni me voy a molestar en comentar.
Así que ignorad a los fanboys y hacedme caso a mí. Evil Dead 2013 es, independientemente de ser el remake de un clásico, una gran película de terror a la antigua usanza, potente, salvaje y explícita. Sólo por eso, y teniendo en cuenta los políticamente correctos tiempos que corren, vale la pena darle una oportunidad.