Nuestro último cortometraje por fin está acabado y online, así que ahora toca relajarse y observar cómo no lo ve ni Dios, ¡pero no importa! La cuestión es que ha sido una risa grabarlo y editarlo, así que me quedo con eso.
La historia tiene como protagonistas a dos juerguistas en horas bajas. Dos tipos que siempre han sido una mierda, pero ahora lo son más.
Lo curioso es que, a lo tonto, el 95% del corto está basado en hechos o anécdotas reales. Sin ir más lejos, el prólogo es completamente verídico.
Al tratarse de un cortometraje carente de pretensiones (vamos, que no tengo pensado presentarlo a ningún festival ni nada así), me he permitido hacer lo que he querido, sin demasiado cuidado, igual que hacíamos en los primeros cortos que grabábamos hace ya un buen puñado de años; piezas audiovisuales sin sentido, llenas de diálogos improvisados y finales decididos sobre la marcha.
Ya os dejaré por aquí alguna de esas lindezas, pero hoy no. Hoy toca Las salvajes aventuras de dos tipos maduros.
PD: Si no quedáis satisfechos con las barbaridades y burradas que se dicen a lo largo del corto, os devuelvo el dinero.
PD: Si no quedáis satisfechos con las barbaridades y burradas que se dicen a lo largo del corto, os devuelvo el dinero.
