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miércoles, 12 de marzo de 2014

Mis Spielbergs favoritos

Se me ha ocurrido hacer una lista con mis películas preferidas de éste director, pero va a ser una lista en modo difícil, nada de Top 10 ni chorradas de esas. Lo mio va a ser un insufrible Top 3, y digo insufrible porque Spielberg es un director que, además de tenerle muchísimo cariño, me encanta, de modo que rebuscar y seleccionar sólo 3 películas entre su extensa filmografía va a resultar jodidillo, principalmente porque me gusta el 98% de su obra. Pero me lo tomaré como un reto personal. 

HOOK
Uno de mis primeros recuerdos (así, en general, desde que nací) es el anunció en televisión del VHS de Hook, así que imaginad lo que esta película supone para mí; nostalgia empalagosamente deliciosa y cariño a raudales. 
Pero la verdad es que, pese a los años que han pasado, Hook me sigue pareciendo una de las mejores películas de Spielberg. Primero porque es pura diversión y fantasía, que es lo que mejor se le da a éste director, y segundo porque, y me resulta extraño no habérselo escuchado decir nunca a nadie, Hook es una puta locura argumentalmente hablando; Peter Pan ha crecido y se ha convertido en un abogado casado y con hijos (¿?), pero el terrible Capitán Garfio, su eterna némesis, vuelve para recordarle que siguen en guerra, aunque los verdaderos motivos de Garfio para volver a tocarle las narices a Peter Pan son que, sin él, sólo es un vejestorio manco. 
Y ahí están Robbin Williams interpretando al crecidito y desmemoriado Peter Pan, Julia Roberts a Campanilla, y el gran Dustin Hoffman al Capitán Garfio, quien, directa o indirectamente, termina siendo el alma de la película, protagonizando escenas desquiciadas y delirantes, como ese absurdo intento de suicidio. Pero no sólo éso es absurdo; toda la película está plagada de momentos de una hilaridad (ese gigantesco cocodrilo disecado que, por alguna razón, sigue vivo; esos niños perdidos que parecen sacados de una película de Mad Max; ese cerrojo de la casa londinense de Peter Pan, que Dios sabe por qué, tiene la forma del garfio del Capitán Garfio, algo que incluso de pequeñajo me llamaba la atención y me confundía) que resulta excesiva incluso en una película de estas características, y justo por eso Hook es, para mí, una de las mejores y más especiales películas de Steven Spielberg.


SALVAR AL SOLDADO RYAN
Por una parte creo que el guión de esta película no sólo es más simple que el mecanismo de un botijo, sino que además considero que es un churro. Maldita sea, no tiene ni pies ni cabeza que un grupo de soldados dé su vida por un único hombrecillo que se ha perdido al otro lado de las líneas enemigas, y esto no lo digo yo, sino los propios protagonistas, que hablan del asunto en una escena. Es como si el guionista quisiera confesar a través de los diálogos de sus personajes que su guión carecía de lógica y
dejaba mucho que desear, pero en fin, qué coño, todo sea por el espectáculo de calidad, que lo hay a
raudales.

Y fijaos cómo son las cosas, que pese a todo Salvar al soldado Ryan es una de las mejores películas bélicas que recuerdo haber visto en toda mi vida, y la brutalidad, la contundencia y el realismo de las escenas de acción, así como la extrema crudeza con la que se plasma la violencia (cuando Spielberg se pone serio hay que tener cuidado, porque es MUY CABRÓN) consiguen que ese guión regular tirando a malo quede completamente eclipsado y olvidado. 
Porque Salvar al soldado Ryan podrá tener un guión cojo, pero es que además de ser entretenida hasta decir basta, hace gala de un poderío y una perfección técnica tal, que el guión podría haber sido incluso un poquito más malo y, aún así, seguiríamos ante una colosal película de guerra.
Y como ya he dicho antes, ojito con cuando Spielberg se pone serio. Que nadie se piense que por ser el autor de las amables E.T o Encuentros en la tercera fase no va a mostrar en pantalla cómo alguien revienta de un petardazo o le vacían la cabeza a tiros.

MUNICH

Y volvemos a la mala hostia que se gasta Spielberg, que en Munich está más que presente, y no podía ser de otra forma debido a su temática y, en especial, a su moraleja: la violencia engendra violencia. 
Munich es algo así como la versión de Malditos Bastardos que habría rodado Scorsese en los años
70 (aunque la película resulta extrañamente Davidfincherniana), y aunque muchos la acusaron de ser excesivamente larga, e incluso aburrida, para mí es una de las mejores y más logradas cintas de éste director. Una historia de venganzas a lo grande, con un regustillo a thriller setentero irresistible para cualquier aficionado a ése género y a ésa década.
Munich trae de vuelta la crudeza de la que hablaba al comentar Salvar al soldado Ryan; realismo, sangre, violencia explícita y falta de humanidad, llegando a límites casi primitivos. 
Munich es una de las películas más sombrías y serias de éste director, y aunque hace ya tiempo que la vi por última vez, no recuerdo que en ella hubiese el menor atisbo de humor, lo cual, nuevamente, contrasta con ese Spielberg alegre, familiar y desenfado que muchos tienen en mente.   



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